Melilla Vieja: historias, fotos antiguas y modernas de la familia Herrada Ruíz. Mi familia materna, los lazos familiares y hechos históricos en torno a Melilla, Almería y Málaga.
Vistas de página en total
Translate
sábado, 28 de enero de 2023
Buscando un hogar para la familia Herrada
La emigración de los Herrada a Cataluña
Para Nicolás Herrada Ruíz como para muchos otros que tuvieron que emigrar, tener que irse de su tierra era como morirse un poco. Se dejaba atrás a la familia, los amigos, el hogar, el pueblo, el habla, la cultura, el pensamiento, el sentimiento...
Dar un beso a la madre y subir al tren, viajar en el Tren Catalán que le llamaban y partir en busca de un futuro mejor tenía por entonces una razón y unas connotaciones sociales como para marcharse en busca de estudios y trabajo, lo que en aquellos tiempos llamaban el porvenir, las oportunidades.
Cataluña era en las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta, la 'tierra prometida' para miles de andaluces.
Los almerienses fueron los primeros andaluces en emigrar. La crisis de la minería y el retroceso en el sector de la uva de mesa llevó a que 40.000 almerienses emigraran, preferentemente con destino a Cataluña. Fueron los pioneros, pero no los únicos.
En los años cuarenta Andalucía estaba sumida en la pesadilla de la posguerra y las políticas de desgaste del sistema que provocaban la pobreza y el hambre. La represión política motivó una lenta pero constante llegada de emigrantes procedentes de toda Andalucía a Cataluña.
Ni siquiera la política sistemática de expulsión de emigrantes llevada a cabo por las autoridades franquistas en Barcelona en los años de 1950-55 consiguió deportar apenas a más de 15.000 emigrantes, muchos de ellos andaluces. Ni siquiera consiguieron detener el flujo, sino que la corriente migratoria se disparó hasta cotas nunca vividas a comienzos de los años sesenta.
lunes, 16 de enero de 2023
La construcción de la Ciudadela y el Faro
Fue cuando se levantaron las murallas del fuerte de la Ciudadela en cuyo centro se construyó una torre de forma circular y vieron necesario un faro para la navegación fuese más segura.
En el siglo XIX, el ingeniero jefe de la provincia de Cádiz, redactó el proyecto de creación de cuatro faros en la costa del norte de África cuyo trabajo definitivo lo llevó a cabo el ingeniero José Enrique Rosende tras una serie de modificaciones importantes.
A principios del siglo XX se estableció en el faro de Melilla una luz blanca con ocultaciones de dos porque el tráfico marítimo era cada vez mayor y la luz de la torre vigía no era suficiente.
En 1916 se envió a la Jefatura de Málaga los planos de un nuevo aparato con una linterna para la torre y el ingeniero Manuel Delgado fue el encargado del proyecto.
Las obras, que comenzaron el 28 de junio de 1917 provocó la demolición del antiguo faro y a principios de 1918 comenzó la instalación del aparato y su óptica dentro del nuevo edificio. La lámpara nueva era de 500 bujías de luz blanca, visible a 25 millas.
Fue nombrado farero Pedro López que puso en funcionamiento el nuevo faro, y la óptica de la torre pertenece a la empresa fabricante de vidrio británica Chance-Brothers, la misma compañía que produjo el vidrio de las esferas del Big Ben en Londres.
Para mí todo aquello que me contaban eran leyendas que su espíritu reclamaba pero que ya se habían perdido devoradas por las circunstancias.
El éxodo de la juventud de Melilla
Como muchas familias melilleras y andaluzas de la época, como en las décadas por llegar, algunos miembros de la familia tuvieron que emigrar. Melilla con toda su belleza no fue nunca una ciudad de oportunidades para vivir. El éxodo estaba en marcha desde hacía tiempo.
En los Herrada tuvo que emigrar Nicolás, segundo hijo de Bernabé Herrada y Magdalena ruíz, que según me contaron tenía talento y dotes de mecánica, por lo que fue enviado a Barcelona.
Nunca olvidaría el hombre su ciudad de natal y los altos acantilados de donde procedía. Era una persona tan emocional como mi madre, su hermana, la tercera de los hijos de la familia.
Nicolás tuvo en Barcelona una vida dedicada a la mecánica industrial durante toda su vida. Por lo que tengo entendido según me contó, en garajes con los coches de la policía.
A finales de los años 90 que yo vivía en los Pirineos de Huesca, fuí a la boda de su hija Mónica, donde yo pensaba que irían una decena de Herradas, no más. Pero resultó que en la boda estaba media familia procedente de Melilla y otra media de Almería, que emigranron en las últimas décadas en busca de oportunidades y mejores medios de vida.
Leo que entre 1960 y 1975 se produjo la diáspora, el fenómeno demográfico más importante en la España de la época, la emigración masiva del campo a la ciudad o de una ciudad pequeña sin oportunidades a otras como Barcelona donde las oportunidades de trabajo eran enormes para construír una ciudad nueva.
Melilla pues sufrió el despoblamiento de una parte importante de su población más joven y emprendedora que se fue por los estudios y en busca de trabajo a otros lugares de España o Europa. Las causas de la emigración la falta de trabajo y las perspectivas de futuro. Muchos se irían yendo donde hubiera trabajo en los años y décadas venideras.
La Cataluña de los Herrada está en marcha y multiplicándose.
Para quien tenga interés en adquirir un libro mío de poemas o relatos, la página de inicio de mi sitio web es https://www.bernaberamirez.com donde podéis encontrar cualquier título cuyo enlace te llevará a Amazon, puesto que me auto publico para no depender de las grandes editoriales.
Un poema para recordar las invasiones
Miedo a la invasión, crueldades insospechadas, por el mañana y la mañana, por el crepúsculo y el ocaso, la aurora de reconocer un mal por v...
-
Lo que ocurría a todos los hombres al cumplir los 20 años es que entraban en quinta. La suerte les designaba a hacer el Servicio Militar Ob...
-
Según cuenta la página del Ministerio de Defensa, e n 1859 el entonces Ministerio de Guerra propuso la construcción en Melilla de un faro de...